En 1871 Chicago queda destruida por un gran incendio. Arquitectos de fama mundial son llamados a reconstruirla y en 1893 la ciudad ya puede acoger a los más de 2 millones de visitantes de la Exposición Mundial Colombina. En 1933 se inaugura una Feria Mundial que enaltece los logros científicos e industriales de la época. Por ejemplo, luces estelares captadas por varios observatorios astronómicos se transformaron en energía eléctrica para iluminar la Feria y la ciudad. (Eso: que inventen ellos.)
Mientras, en Europa, un alemán visionario llamado Walter Gropius funda la Bauhaus. Escuela de artes y oficios aplicados al diseño de edificios y muebles, con el concepto de que una forma artesanalmente bella alcanza su pleno sentido cuando cumple una función al servicio de las personas que la usarán. En ella, los futuros arquitectos aprenden carpintería y metalurgia y pintura y electricidad y todo lo que haga falta para crear espacios habitables, a la vez originales y funcionales. Gropius les enseña a incorporar materiales modernos e innovadores para elevar la calidad de vida de la gente en las ciudades. (Justo como Calatrava, que diseña puentes resbaladizos y luego pretende que las costaladas y fracturas de cadera se acepten como un enojoso sacrificio al dios Diseño.)
Anden atentos a sucesivas entregas, para captar la huella de la Bauhaus en Chicago. Ciudad donde, por cierto, tendrá lugar ASCO 2010.
jueves, 20 de mayo de 2010
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