Camaradas, a las doce,todos los pulsos en hora
Que suenen como campanas
en una campana sola.
Esto escribía desde la cárcel Marcos Ana, un comunista encerrado por supuestos crímenes en nuestra guerra civil, aunque vete tú a saber qué pasó de verdad en las cunetas fratricidas de España. Culpable o no, penó su pena y recientemente ha publicado Mi corazón es un árbol, hermoso título y excelente vacuna frente a revanchismos infectos.
Pues bien, camaradas, mi corazón se estremece porque ASCO se acaba. El año que viene, otra vez en Chicago, para los afortunados que vengáis a conocer esta bella ciudad. Agradezco todos vuestros comentarios, aunque quizás no debiérais escribir tanto, no vaya a ser que el enalapril me abandone y me pegue otra panfurria.
¿Quedará alguien atento al ensayo EMBRACE?
6 comentarios:
Cuidate y buen viaje de vuelta. ¿Quien dijo melatonina para el jetlag? (sí, el malo es el de la vuelta) Mejor el vino blanco californiano ese del avión, de uva cabernet sauvignon que sabe todo igual.
Yo no he probado la melatonina, pero Ana Lluch, de muy certero juicio clínico, es una experta. Hay algún italiano que dice que cura el cáncer y todo.
Seguro que en ASCO10, en la sección de miscelánea o de apoyo psicoerótico, hay algo sobre la melatonina. Pero de vino, seguro que no. Y eso que ya les empaquetamos resveratrol en pastillas. Mi mujer, que quizás me aprecia algo porque siempre me da a probar cosas que alargan la vida -o eso cree ella- ya me las ha hecho tomar. No he observado más cambio que una cierta acidez de estómago, a mí, leches, que he comido en las trajineras de Xochimilco, cocina popular mexicana menos, sin daños aparentes.
Aunque creo que el avión ya ha despegado, apoyo la moción de D.Ramón o bien una similar que esta compuesta del champán que amablemente ofrecían las azafatas de la British Airwais sumado a lo que mi mujer me trajo del psiquiátrico en donde trabaja, pastilla que no recuerdo pero que me proporcionó un dulce letargo hasta nuestro espacio aereo. Ahora pienso si tal remedio,también me la daría para alargarme la vida.
Para cuando una obra mayor, se echa de menos ahora que esta de moda la fusión de ciencia y prosa algo de nuestra excelsa literatura y si bien tus columnillas nos dejan una leve sonrisa creo que tu intelecto está destinado a satisfacer inquietudes intelectuales de más de 100 paginas, en donde se crucen imaginación y realidad, tal como un ensayo clínico. Esperamos ansiosos tu buceo en la larga literatura sin dejar de lado estos apasionantes artículos de opinión en eventos como ASCO. Fantástico repórter.
Debería haber partido de Filadelfia a las 18.30, pero tuvieron que cambiar el avión y salimos ¡a las 02.00 de la madrugada! Cada 30 minutos avisaban de una salida inminente, mientras les iba creciendo ostensiblemente la nariz.
Ya en el nuevo avión, estuvimos 2 horas sin que repartieran ni un triste vaso de agua, así que no podíamos tomar ni las pastillas. La tripulación era de Almodóvar: la más joven tenía 74 años largos y la más dicharachera tenía marcas de las vendas cópticas que acababa de retirarse para volar. (El adjetivo cópticas alude a todo lo relacionado con las momias.)
Y más. En cierto momento, la paleo-tripulación consideró agotadas sus horas ¡y se piraron! Ni el pañero de Comisiones, con su chaleco fosforito, pudo convencerlas. No despegamos hasta que tuvimos otra tripulación, por cierto más joven, quizás eran residentes.
US Airways, vade retro. Cantad conmigo, todos juntos: Iberia, Iberia, Iberia es macanuda, como Iberia no hay ninguna.
D. Luis es muy amable. Si mis columnillas han servido a la ciencia, bien; si han servido a GEICAM, mejor. Pero si han servido para que el personal se sonría o despierte instintos adormecidos, entonces ya es la repera. Porque tiene narices ir a Chicago, sobre todo con US Airways, y no traerse anécdotas, relatos, arquitectura, ciencia, quisicosas.
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